Tal y como está la economía (a pesar de lo que digan los visionarios socialistas) me temo que el pato lo pagaremos muy pocas veces. Y es que estamos ante un producto que puede dejar tiritando nuestros maltrechos bolsillos. Por esa razón hoy haremos una receta con la parte más asequible del pato y dejaremos el hígado para ocasiones más festivas o cuando nos toque la lotería.Magret de pato con verduritas crujientes y reducción de Pedro Ximénez
Ingredientes:
- Un magret de pato, a la pata la dejaremos para actividades más relajantes, preferentemente por la noche
- Variado de verduras cortadas en bastones finos: puerro, zanahoria, calabacín, judías, etc
- Una copita de Pedro Ximénez u otro vino dulce (oporto, moscatel...)
- Sal y pimienta.
Con un cuchillo afilado, hacemos unos delicados cortes al magret por ambos lados y lo salpimentamos. Calentamos una sartén sin aceite y cuando humee, colocamos el magret por el lado de la piel y lo tendremos a fuego medio unos 5 minutos, hasta que la misma adquiera un bonito color dorado. Despúes le damos la vuelta y lo tendremos otros 3-4 minutos. El tiempo dependerá del grosor de la pieza. Durante la cocción habrá que vigilar constantemente la temperatura e ir rociando la carne con la grasa vaya soltando. Reposar 5 minutos y cortar en medallones; la carne debe quedar roja por dentro y tostada por fuera y conseguirlo es un arte que pocos dominan. El Reventador, por supuesto, es uno de ellos. A continuación, y en otra sartén, salteamos las verduras en una gota de aceite (a fuego fuerte) hasta que queden crujientes. Para la reducción de Pedro Ximénez, nada más sencillo que hervir el vino a fuego lento, removiendo de vez en cuando, hasta que adquiera el espesor que desee.
El resultado salta a la vista: