
Pedro Solbes, ministro de Economía del gobierno zapateril, se recupera satisfactoriamente del amago de infarto sufrido tras el anuncio (sucio, trapero y a destiempo) del presidente de conceder ayudas de 2.500 euros por hijo nacido a partir del 3 de julio de 2007.
Y El Reventador se pregunta: y los nacidos en el 2007, antes del 3 de julio? Pues no cobran, que estamos en época de rebajas y las del Corte Inglés son insuperables.
Pero, pero.... es eso justo? Pues no, no lo es, pero haber jodido menos y ahorrado más.
Cobrará también el hijo del marqués? Coño, claro, que también el marqués es de dios y el jardín y la piscina de su chalet no se mantienen con aire.
Esta es la técnica más antigua y frecuente de los gobiernos y las administraciones, independientemente de su color: la toma de decisiones sin planificar absolutamente nada. El Reventador compadece a los pobres funcionarios encargados de tramitar estas ayudas. El caos les espera y, tambien, la nula implicación de sus jefes y la poca comprensión de los ciudadanos.
Como complemento del pecunio y para garantizar el aumento de la natalidad, el Gobierno ha editado el manual del buen follador de manera que todo marche sobre ruedas, las embarazadas colapsen los hospitales públicos y todos podamos cobrar lo prometido.
El Reventador no critica la medida, que aliviará la maltrecha economía de muchas familias. Y también beneficiará a aquellos padres que sean más aficionados al trasiego de bebidas alcohólicas, la vida nocturna y el puterío que al cambio de pañales defecados.
En la ambulancia que lo trasladó al hospital, el ministro hacía las cuentas de la lechera, rompía el cántaro y, al fin, estallaba:
¡¡ A Procrear malditos, a procrear!!