
Anxo Quintana, Vicepresidente de la Xunta de Galicia, se ha propuesto que todos los niños que se matriculen en las galescolas aprendan y canten el himo gallego. Para ello, se ha organizado un concurso bajo la denominación "Aprende a cantar con Quin", similar a todos esos programas que, cada año, son devorados por millones de televidentes ajenos al buen gusto: Operación Triunfo, Gran Hermano, Modelo 2007 o La cocina del infierno.
En el caso de que las técnicas utilizadas no sean efectivas, el alumno será expulsado definitivamente del centro bajo el grito de ¡Vuelve a España, cabrón!
Hay que recordar que las galescolas son un proyecto personal de Quintana y, según la página web da la Vicepresidecia, su objetivo es "potenciar a educación en galego e a tolerancia así como adaptarse ao concepto de familia do século XXI e permitir a conciliación da vida laboral e persoal da cidadanía galega ao tempo que facilita a súa inserción no mercado laboral".
Sin embargo, El Reventador se ha infiltrado en una de las galescolas más representativas de Galicia (no diremos el nombre, de momento) y ha descubierto que, en realidad, son pequeños cuarteles donde se adoctrina a los briboncetes en el pensamiento nacionalista de estos políticos irresponsables. Como prueba de ello, basta hechar un vistazo al diseño de los mandilones que visten los mocosos.
Para completar el desaguisado, Mariano Rajoy, bufón del Partido Popular y palafrén de José María Aznar, declaró a los pocos días de conocer el proyecto nacionalista que el gallego no le importaba a nadie y que los chavales tenían que aprender inglés e informática; algo lógico si tenemos en cuenta que las galescolas acogen a mangallones de edades comprendidas entre los 0 y 3 años.
Y tiene razón Don Mariano, que a los diez añitos era registrador de la propiedad, usaba las gafas de pasta clásicas entre los grandes intelectos de aquella época y ya se calzaba los montecristos que ahora paga, desgraciadamente, el Tesoro Público.
¡¡Bien por Don Mariano y Bien por Don Ángel Quintana!!