Ajeno a la algarabía provocada por la muchedumbre, el Reventador observaba con tristeza los inertes capones que yacían en pareja sobre las enormes cestas de mimbre; cestas que, a modo de ataúdes, atraían las miradas de compradores y curiosos que abarrotaban el recinto de la conocida feria del "Capón de Vilalba".
Y triste estaba el Reventador, pues aquellos animalejos que provocaban la euforia del populacho ignorante, nada tenían que ver con la majestuosa especie que glorificaba su menú navideño desde hacía treinta años: Aves de carne fina y oscura, con la grasa impecablemente infiltrada en la musculatura, alimentadas amorosamente por una aldeana bajita y de antebrazos carnosos y desprovistas (imprescindible, aunque doloroso) de sus atributos sexuales.
Lo que se vendía, en cambio, eran piezas vulgares, de carnes sucias recubiertas de una capa de grasa deleznable, engordadas con nandrolona como ganado texano y, lo que es peor, exhibiendo impúdicamente sus generosos aparatos genitales. "Tiene cojones la cosa", musitó el Reventador antes de huir despavorido de aquel satánico lugar.
Fruto de tal traumática experiencia surgió esta receta; posiblemente, una de los pocos modos de disfrutar las aves blanditas y domésticas que actualmente encontramos en el mercado.
Escabeche de pollo con ensalada de berros
Ingredientes para el escabeche:
- Dos pechugas de pollo, ojalá fueran de corral pero me temo que saldrán del gadis.
- Dos pimientos verdes, que los rojos los traen camala y el chinago
- Dos puerros y dos zanahorias cortadas en finos bastones
- Una cebolleta
- Un ramillete de sus hierbas preferidas: tomillo, estragón, eneldo, marihuana,...
- Pimentón
- Tres partes de aceite de oliva y una parte de vinagre de sidra
- Sal
Ingredientes para la ensalada de berros:
- Berros
Preparación: Limpiar y trocear las pechugas de pollo y aliñarlas en una cazuela con la sal, el pimentón y las hierbas. A continuación, añadir las verduras y cubrir con el aceite y el vinagre. Cubrir la cazuela con papel de aluminio, poner a fuego lento y cuando surjan los primeros borbotones cocinar durante 45-50 minutos. Entibiar el conjunto y dejar reposar el escabeche no menos de tres días en el frigorífico. Pasado ese tiempo, solo queda disfrutar de todo el conjunto en compañía de una ensalada de berros que habremos lavado a conciencia y que aliñaremos con el propio escabeche del pollo.
