
La sección de gastronomía se viste hoy de gala para recibir a uno de los tubérculos más famosos, por el que perdía la cabeza nuestro amigo Bugs: la daucus carota o, traducido al cristiano, la zanahoria.
Parece mentira que una cosa tan pequeña, con un ridículo valor calórico, contenga una cantidad tan grande de nutrientes fundamentales para el organismo; potasio, ácido fólico, vitamina C y K, calcio y, lo que es más importante, el betacaroteno, sustancia esencial para ponernos morenitos en verano y salir a cazar unas lindas garotas. Pero como las que eligen son ellas (normalmente al Reventador) ustedes sólo cazarán manos de copas, carteras maltrechas y unas resacas cojonudas.
Las zanahorias tienen muchas utilidades en la cocina, aunque extrañamente no suelen ser el ingrediente protagonista del plato. Lo más frecuente es encontrarlas cocinadas en sopas o guisos, ralladas para embellecer las ensaladas o enteras para mejorar los caldos de carne y de pescado.
Pero como es deber de buen caballero restablecer el honor de las damas mancilladas, El Reventador propone hoy una receta en donde la zananoria recupera el protagonismo que nunca debió perder.
Crema de zanahoria y naranja, gambones a la plancha y crujiente de ibérico
Ingredientes para cuatro personas:
- 500 gr de zanahoria
- 150 gr de cebolla o cebolleta tierna, la que menos le haga llorar
- El zumo de dos o tres naranjas, dependiendo del grado de acidez que quiera darle a la crema. Si está pensando en utilizar zumo de bote pídale a su mujer que le de una buena colleja por insensato (y es que siempre tiene que haber alguno)
- Tres gambones por ración; en su defecto puede utilizar gambas, langostinos, mejillones o berberechos (miren que les doy opciones, no se quejen)
- Una loncha de jamón ibérico por ración, si compra jamón de oferta abténgase de preparar el plato.
- Dos cucharadas de nata líquida, jódase si tiene problemas con la báscula .
- Agua
- Aceite y sal
Pochar durante 7-10 minutos la zanahoria y la cebolla, peladas y cortadas a la buena de dios, y con un puñadito de sal. Cubrir con agua fría y dejar hervir durante 15 minutos a fuego moderado. Escurrir las verduras en un colador y reservar un dedo (no más) del agua de cocción. A continuación trituraremos las verduras y el agua en la batidora, no sin antes haber añadido el zumo de las naranjas y la nata líquida. Rectificar de sal si es necesario y reservar. Pelar los cuerpos de los gambones, sazonarlos y marcarlos brevemente en la sartén (cabezas y cáscaras irán al congelador, ya que nos servirán para confeccionar una crema o salsa de marisco). Para el crujiente de jamón nada más facil que putearlo unos minutos en el microondas a temperatura media, hasta que quede más tieso que la mojama.
Y como El Reventador es un romántico incurable, haremos algo especial para el montaje del plato. En una copa de cocktail colocaremos delicadamante los gambones en su borde, cubriremos con la crema, un par de ramas de perejil para decorar y remataremos clavando el crujiente de jamón en el centro de la copa, al igual que el rey Utherpendragón clavó la legendaria excalibur en la roca de Avalon.

4 comentarios:
CAROTA, eso es lo que eres. Patético gourmet de chichi-nabo. Estoy espeluznado leyendo este panfleto que has creado con el ánimo de masturbarte intelectualmente. Sin duda se puede inferir que tienes un elevado concepto de ti mismo... y que tienes mucho tiempo libre. Te animo a que toda esta pseudocreatividad que canalizas a través de este pastiche, la reviertas en la sociedad, apúntate a una ONG por ejemplo, te auguro un gran futuro en Payasos sin fronteras.
MMMMMMM
Hola alejandro, bienvenido a este pequeño espacio. He llamado a Payasos sin fronteras pero están en lista de espera. Por cierto, estás de número 1 en esa lista,acaso buscas trabajo? Parece que tus cursillos CCC no te han servido de nada. Ya te lo advirtieron amigos como Polifemo y El Reventador: pajaro, pajarillo, no vueles tan alto, olvida los psudomasters, las gafas de capello, el bufandismo español y la manicura. Aprende un oficio, usa las manos para algo más que acariciarte, se un hombre y no un guiñol.
Te daré un tiempo para que reflexiones sobre este asunto.
Hola chicobondad, tu comentario no puede ser más explicito. Espero que te sigas relamiendo y que colme tus expectativas gastronomicas.
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